En Metódica, tu clínica dental en Madrid, realizamos tratamientos de endodoncia con técnicas avanzadas y máxima precisión para eliminar el dolor dental y conservar la pieza natural. La endodoncia, conocida popularmente como “matar el nervio”, es la solución más eficaz cuando una caries profunda o una infección afecta al interior del diente.
Nuestro objetivo es preservar tu diente siempre que sea posible, evitando extracciones innecesarias y devolviendo la funcionalidad y la salud a tu sonrisa.
La endodoncia dental es un tratamiento que consiste en eliminar el tejido pulpar dañado o infectado del interior del diente, limpiar y desinfectar los conductos radiculares y sellarlos para evitar futuras infecciones.
Este tratamiento es necesario cuando aparecen síntomas como:
En Metódica Madrid, realizamos un diagnóstico preciso para determinar si la endodoncia es la mejor opción en cada caso.
Se realiza en dientes con una sola raíz, como incisivos y caninos.
Indicada en premolares con dos conductos radiculares.
Se lleva a cabo en molares, que cuentan con varios conductos y requieren mayor precisión técnica.
Nuestro equipo cuenta con la experiencia y tecnología necesarias para tratar incluso los casos más complejos.
En nuestra clínica dental en Madrid, utilizamos instrumentación rotatoria y sistemas de sellado de última generación para garantizar resultados óptimos.
Evaluamos el estado del diente y la extensión de la infección.
El procedimiento es completamente indoloro.
Eliminamos el nervio dañado y limpiamos los conductos radiculares.
Se sellan los conductos para evitar futuras infecciones.
Dependiendo del caso, el diente se reconstruye con un empaste o una corona dental.
Resuelve
No. Gracias a la anestesia local y a las técnicas actuales, la endodoncia es un tratamiento indoloro.
Normalmente se realiza en una o dos sesiones, dependiendo del estado del diente.
Siempre que sea posible, es mejor conservar el diente natural mediante una endodoncia.
Es poco frecuente, pero puede ocurrir si hay una reinfección. Por eso es clave un buen sellado y revisiones periódicas.
Mantener una buena higiene oral y acudir a las revisiones. En muchos casos se recomienda colocar una corona para reforzar el diente.