Los retenedores dentales son una parte fundamental tras finalizar cualquier tratamiento de ortodoncia. Su función es mantener los dientes en su nueva posición y evitar que vuelvan a desplazarse con el paso del tiempo.
En Clínica Dental Metódica, ofrecemos soluciones personalizadas de retenedores dentales en Madrid, adaptadas a cada paciente para garantizar resultados duraderos y una sonrisa estable después de la ortodoncia.
Los retenedores de ortodoncia son dispositivos diseñados para conservar la alineación dental conseguida tras un tratamiento con brackets o alineadores.
Después de mover los dientes, estos tienden a regresar a su posición original si no se estabilizan correctamente. Por eso, el uso de retenedores es clave para evitar recaídas.
En Clínica Dental Metódica Madrid, indicamos el tipo de retenedor más adecuado según cada caso.
Se colocan en la cara interna de los dientes, generalmente en la zona anterior. Están formados por un hilo fino que permanece adherido de forma permanente.
Son férulas transparentes o dispositivos que el paciente puede quitar y poner.
En Clínica Dental Metódica, recomendamos el tipo de retenedor en función de la estabilidad del tratamiento y las necesidades del paciente.
Utilizar retenedores dentales en Madrid es fundamental para mantener los resultados:
Se suelen usar durante más horas al día (especialmente en retenedores removibles).
Con el tiempo, el uso se reduce a horas nocturnas, aunque en muchos casos se recomienda utilizarlos a largo plazo.
En Clínica Dental Metódica Madrid, personalizamos las indicaciones según cada paciente.
Para mantener su eficacia, es importante:
En el caso de retenedores fijos, es fundamental una buena higiene para evitar acumulación de placa.
En Clínica Dental Metódica, nos aseguramos de que tu sonrisa se mantenga perfecta tras el tratamiento.
Resuelve
Sí, son esenciales para evitar que los dientes vuelvan a su posición original.
No, se colocan en la parte interna de los dientes y son invisibles.
Depende del tipo y del cuidado, pero pueden durar varios años.
Solo cuando el especialista lo indique. En muchos casos se recomienda su uso nocturno prolongado.
Los dientes pueden moverse nuevamente, perdiendo los resultados del tratamiento.