La pregunta “cuánto tiempo entre implante y corona” es una de las dudas más frecuentes antes de empezar un tratamiento de implantología. El intervalo depende de la técnica utilizada, de la calidad del hueso y de la situación clínica de cada paciente. En Metódica, los implantes unitarios se planifican con TAC CBCT y escáner 3D, lo que permite ajustar los tiempos con precisión y priorizar siempre la seguridad y el éxito a largo plazo.
Fases básicas de un implante unitario
El tratamiento con implante suele dividirse en varias fases bien diferenciadas. Primero se realiza el estudio diagnóstico, que incluye historia clínica, exploración y pruebas de imagen avanzadas para valorar hueso, encía y oclusión.
Después llega la fase quirúrgica, en la que se coloca el implante de titanio dentro del hueso maxilar o mandibular. Posteriormente, se deja un período de espera para la osteointegración y, por último, se coloca la corona definitiva que devolverá la función y la estética. En Metódica, estas etapas se explican al paciente con claridad desde el inicio, para que conozca el calendario aproximado de todo el proceso.
Estudio previo: el origen de los tiempos del tratamiento
Antes de hablar de meses o semanas, es fundamental conocer el punto de partida. No es lo mismo colocar un implante en un hueso sano y con volumen suficiente que en una zona con pérdida ósea o infección reciente.
En la fase de estudio se decide si es posible realizar extracción e implante en el mismo acto, si conviene esperar un tiempo tras la extracción o si es necesario regenerar hueso. Además, el TAC CBCT 3D ayuda a medir la calidad ósea y planificar la posición exacta del implante, lo que influye directamente en los plazos y en la posibilidad de carga inmediata. Metódica dispone de este tipo de tecnología en la propia clínica, lo que agiliza decisiones y evita desplazamientos innecesarios.
Colocación del implante y comienzo de la osteointegración
La colocación del implante se realiza bajo anestesia local, siguiendo un protocolo mínimamente invasivo siempre que sea posible. Tras preparar el lecho óseo, se introduce el tornillo de titanio, que actuará como raíz artificial.
A partir de ese momento comienza la osteointegración, proceso por el cual el hueso se une íntimamente a la superficie del implante. Esta fase incluye coagulación, inflamación controlada, formación de nuevo hueso y remodelación, y es clave para la estabilidad a largo plazo. En la mayoría de pacientes, esta integración requiere entre 3 y 6 meses, dependiendo de la zona de la boca y de la calidad ósea.
Carga inmediata vs. carga diferida: diferencias en los tiempos
En algunos casos seleccionados, puede colocarse una corona provisional fija el mismo día que el implante, lo que se conoce como carga inmediata. Esta opción suele reservarse a situaciones con hueso de buena calidad, estabilidad primaria elevada del implante y ausencia de factores de riesgo importantes.
El protocolo clásico es la carga diferida, donde se coloca el implante y se espera varios meses antes de colocar la corona definitiva. Este enfoque prudente prioriza el control de la osteointegración y presenta altas tasas de éxito, especialmente en casos complejos o con necesidad de regeneración ósea. Metódica valora individualmente cuándo conviene una solución más rápida y cuándo es mejor un calendario más pausado para proteger el resultado a largo plazo.
Entonces, ¿cuánto tiempo entre implante y corona?
En un protocolo diferido estándar, suele transcurrir un periodo de entre 3 y 6 meses desde la colocación del implante hasta la corona definitiva. En el maxilar superior, especialmente en zonas con hueso más blando, los tiempos tienden a acercarse al extremo alto del rango; en la mandíbula, a veces pueden ser algo más cortos.
Con carga inmediata, el paciente puede salir de la clínica con una corona provisional fija el mismo día, pero la definitiva se coloca más adelante, cuando la osteointegración se ha consolidado. En cualquier caso, el “tiempo real” se ajusta según la respuesta de cada paciente, la presencia de injertos óseos y las revisiones de control. En Metódica, estos plazos se explican desde el principio, con un cronograma personalizado que se va actualizando según la evolución clínica.
Colocación de la corona: de provisional a definitiva
Una vez comprobado que el implante está estable y osteointegrado, se descubre el tornillo (si estaba cubierto por encía) y se coloca un pilar de cicatrización. Después, se toman registros mediante escáner intraoral o impresiones para fabricar la corona a medida.
En muchos casos se utiliza primero una corona provisional que ayuda a moldear la encía y definir el perfil de emergencia. Posteriormente se instala la corona definitiva, que puede ir atornillada o cementada, según el diseño elegido. Metódica combina la planificación digital con materiales de alta calidad para lograr coronas que se integran en la mordida y en la sonrisa de forma natural.
Factores que pueden alargar o acortar los tiempos
El tabaquismo, ciertas enfermedades sistémicas, el bruxismo severo o la mala higiene pueden hacer aconsejable un enfoque más conservador. En estos casos, el equipo puede ampliar el tiempo de espera entre implante y corona para asegurar una osteointegración sólida.
Por otro lado, un buen volumen óseo, ausencia de infecciones y una salud general adecuada permiten, en ocasiones, acortar plazos o plantear protocolos tempranos. Aun así, la prioridad no es la rapidez extrema, sino un resultado estable, cómodo y funcional durante muchos años. En Metódica, esta evaluación se realiza de forma multidisciplinar, sumando criterios de implantólogos, prostodoncistas y otros especialistas.
Preguntas y respuestas rápidas sobre cuánto tiempo entre implante y corona
¿Siempre hay que esperar meses entre el implante y la corona?
No necesariamente. En algunos casos se puede colocar una corona provisional fija el mismo día (carga inmediata), aunque la definitiva se coloca más adelante. La decisión depende de la estabilidad del implante, la calidad ósea y el plan diseñado.
¿Qué pasa si se coloca la corona demasiado pronto?
Si se carga antes de tiempo un implante sin suficiente osteointegración, aumenta el riesgo de fracaso. Por eso, cuando las condiciones no son ideales, se opta por protocolos diferidos y plazos de espera más largos.
¿El tiempo entre implante y corona es igual en todos los dientes?
No. En molares y en el maxilar superior los tiempos suelen ser más conservadores. En piezas anteriores o en mandíbula, a veces es posible trabajar con protocolos más ágiles, siempre que las condiciones lo permitan.
¿Se puede ir sin diente visible durante el proceso?
En la mayoría de casos se coloca una solución provisional estética, ya sea una prótesis removible, un puente provisional o una corona sobre el implante en carga inmediata. Así, el paciente no tiene por qué pasar por fases visibles de “hueco”.
¿De qué depende que mis tiempos sean más largos o más cortos?
Dependen de la calidad y cantidad de hueso, de si hay injertos previos, de tu estado general y de hábitos como el tabaco. El especialista ajusta el calendario para maximizar la estabilidad del implante y la vida útil de la corona.
Cada boca tiene su propio ritmo, y entender cuánto tiempo entre implante y corona permite vivir el proceso con calma y confianza. Si estás valorando reemplazar una pieza con un implante unitario y quieres que alguien te explique tus tiempos reales, sin prisas ni promesas vacías, puedes pedir una cita en Metódica ahora. Permite que nuestro equipo diseñe contigo un plan claro, adaptado a tu caso y a la sonrisa que te gustaría recuperar.